Atención a pacientes con dolor crónico
En LeKiné nos gusta llamarlo “dolor persistente de larga duración”, porque el término crónico hace referencia únicamente al carácter temporal del mismo. Además estamos acostumbrados a escuchar que crónico es sinónimo de “de por vida” y la ciencia nos dice que en el caso del dolor las cosas no son así.
El dolor persistente puede ser provocado por patologías previas o tener una entidad propia como si fuera una enfermedad en si misma.
El dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada, o similar a la asociada, a una lesión tisular real o potencial. El dolor se clasifica como “crónico” cuando la evolución del mismo va más allá de los tres meses de duración y recordemos que es importante tener en cuenta que la clasificación se hace únicamente en términos temporales.
El dolor de este tipo tiene una multidimensionalidad compleja y se ve influido por factores biológicos, psicológicos y sociales por lo que se requiere de una valoración bajo el prisma biopsicosocial y a menudo una intervención interdisciplinar.
La base del abordaje de esta condición tan limitante es el modelo centrado en la persona, descrito por Carl Rogers y en que se coloca a la persona en el centro de la intervención terapéutica, independientemente de los condicionantes que acarrea el dolor de larga duración.
En LeKiné te ofrecemos todo nuestro conocimiento actualizado, experiencia clínica y estrategias de terapia manual y afrontamiento activo para acompañarte en tu proceso de recuperación de la autonomía e identidad no dolorosa.